Cirugía de la obesidad

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El fracaso repetido del tratamiento médico-dietético convencional supervisado por un endocrinólogo hace necesario optar por otras alternativas terapéuticas que faciliten, mediante una reducción progresiva de peso, abandonar la situación de riesgo en la que se encuentran los pacientes afectos de obesidad mórbida. Esto ha llevado al desarrollo de diversas técnicas quirúrgicas, la Cirugía Bariátrica, siendo ésta la parte de la cirugía que se ocupa del tratamiento quirúrgico de la obesidad.

La cirugía de la obesidad no es una cirugía de conveniencia o con finalidades estéticas, sino que se trata de un conjunto de técnicas quirúrgicas, algunas de ellas muy comlejas, destinadas a resolver una enfermedad importante, de ahí que su indicación, realización y control posterior requieran de una rigurosidad extrema. En caso contrario las complicaciones pueden ser importantes. Se considerará que un paciente es candidato a cirugía cuando, con un perfil psicológico adecuado, haya fracasado el tratamieto conservador supervisado, y tenga lo que se conoce como una “obesidad mórbida”, es decir, un Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 40 kg/m2 asociado a comorbilidades mayores. (Las comorbilidades menores susceptibles de mejoría con el tratamiento quirúrgico tales como enfermedad por reflujo, colelitiasis, hipertrensión craneal idiopática u otras deben ser consideradas individualmente)

El problema de la obesidad

Aunque la obesidad es una condición médica individual, se ha convertido en un serio problema de salud pública que va en aumento. Es una enfermedad crónica, multifactorial que actualmente carece de tratamiento curativo y de tendencia epidémcia en los países industrializados, con una prevalencia del 0,5% de los adultos en España y que tiende a duplicarse cada 5 a 10 años.

Forma parte del síndrome metabólico y predispone a una seie de enfermedades (comorbilidades), entre las que destacan la enfermedad cardiovascular, la hiperlipidemia, diabetes mellitus tipo II, HTA, apnea del sueño, ictus y osteoartropatía de extremidades de carga, así como a algunas formas de cáncer y otras enfermedades gastrointestinales. Por otro lado tiene una gran repercusión social y laboral y aumente el riesgo de mortalidad. Supone la segunda causa de mortalidad prevenible tras el hábito de fumar.

La base del tratamiento de la obesidad reside en realizar un plan hipocalórico adecuado a cada persona junto con un programa de actividad física individualizado. En ocasiones, además es necesario un apoyo farmacológico adecuado y la necesidad de educación nutricional con objeto de generar un balance calórico negativo, que permita un descenso progresivo del exceso de grasa corporal. Con ello se pretende, además de reducir el exceso de peso, mejorar los síntomas y disminuir los riesgos asociados a la obesidad.

Tras el fracaso de los métodos no quirúrgicos como la dieta, el ejercicio físico, la terapia conductual y/o el tratamiento farmacológico, la cirugía represemta la única posibilidad terapéutica efectiva a largo plazo.

Contenido elaborado por el equipo médico de Quirúrgica