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“Hay que perder el miedo al cáncer de páncreas”

La Dra. Raquel Sáez Redín, especialista en cirugía del aparato digestivo y especializada en páncreas,  nos habla acerca del cáncer de páncreas e insiste en la necesidad de “ser positivos, ya que cada vez hay más investigación en materia de cáncer de páncreas y el diagnóstico es más precoz y el tratamiento más eficaz”.

Un incremento en el estudio del cáncer de páncreas está permitiendo prevenirlo, diagnosticarlo antes y mejorar el tratamiento obteniendo mejores resultados.

 

Pese a ser uno de los cánceres con peor pronóstico, se cura en muchas ocasiones gracias al avance en los tratamientos.

El cáncer de páncreas es uno de los que tienen peor pronóstico. “Aunque es el séptimo en incidencia, es el tercero en mortalidad”, afirma la doctora Raquel Sáez, especialista en cirugía del aparato digestivo de Quirúrgica Cirujanos Asociados. Por tanto, su diagnóstico resulta especialmente complicado de asimilar para la mayoría de pacientes y sus familiares. “Es cierto que los pacientes suelen acudir más tranquilos a la cirugía de tumores como el de colon o mama, pues sus tasas de curación son elevadas gracias al diagnóstico precoz”, señala la doctora Sáez.

Sin embargo, Sáez insiste en que es fundamental un cambio de mentalidad a la hora de afrontar el diagnóstico de un cáncer de páncreas, ya que, “aunque lamentablemente solo el 20% se diagnostica tan precozmente como para indicarse la cirugía como primera opción terapéutica, otros pueden reducirse gracias a tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia para ser extirpados más tarde. Para Sáez, es importante “dejar de pensar en el cáncer de páncreas como una enfermedad incurable”, ya que en la actualidad existen diferentes tratamientos que se encuentran en fase de ensayo y que se espera contribuyan a mejorar las tasas de éxito.

Por un lado está la radiofrecuencia, un tratamiento pionero “que consiste en reducir el tumor, por explicarlo de forma sencilla, quemándolo”, una técnica especialmente interesante cuando no se puede extirpar inicialmente por diversos motivos, ya sea su tamaño o su cercanía a los vasos sanguíneos. En el caso del tratamiento de inmunoterapia con células T, que se encuentra “en fase de ensayo muy avanzado” en diversos tipos de tumores, entre ellos el de páncreas, se trata de “reprogramar genéticamente las propias células inmunitarias (linfocitos T) de los pacientes para encontrar y atacar las células cancerosas en todo el cuerpo, es decir, transformar las células para que actúen directamente sobre el tumor”.

En este sentido, para la doctora, el mejor tratamiento para el cáncer de páncreas es siempre “la cirugía combinada si es necesario con otros tratamientos, desde la quimioterapia a la radioterapia”. Sáez destaca que los avances en los tratamientos de quimioterapia han sido notables en los últimos años, de manera que en la actualidad son mucho menos agresivos.

“Gracias a la investigación, los tratamientos tienen menos efectos secundarios, lo que significa que van a matar menos células benignas y atacar directamente a las malignas. Además, cada vez hay más fármacos para mejorar los efectos secundarios derivados de la quimioterapia o radioterapia”.

“La razón por la que el cáncer de páncreas tiene un peor pronóstico es porque es difícil de diagnosticar de forma precoz”, afirma la doctora, y en gran parte de casos se detecta ya cuando su estado es avanzado. Existen, sin embargo, una serie de señales que podrían indicar la presencia de células tumorales en el páncreas, que pueden hallarse en la cabeza o en el cuerpo de este órgano. “Los tumores ubicados en la cabeza del páncreas sí que suelen dar sintomatología precoz, que puede ser desde la ictericia (ponerse amarillo), a las deposiciones claritas (acolia) o la orina oscura (coluria) y generalmente sin dolor, mientras que los del cuerpo suelen dar dolor de espalda y estómago”. Pese a que estos síntomas no son siempre indicios de la presencia de un tumor en el páncreas, la doctora recomienda acudir al médico en el caso de experimentarlos.
En este sentido, a diferencia de otros tumores que sí permiten un diagnóstico precoz a través de diversas pruebas y por lo tanto tienen mucho mejor pronóstico, el de páncreas es más difícil de diagnosticar. “Existe un marcador tumoral, el CA 19-9, que se extrae a través de un análisis de sangre y es bastante fiable no solo para la detección de este tipo de tumores, sino para su seguimiento, y que es recomendable en el caso de pacientes con antecedentes familiares o con algunas enfermedades hereditarias que predispondrían a padecer la enfermedad en el futuro”.

Sáez alerta, sin embargo, de que “el CA 19-9 puede salir elevado por proceso inflamatorio y no solo por tumor, mientras que del mismo modo la negatividad no excluye la presencia de un tumor”. Si hay un contexto de riesgo familiar, la doctora recomienda un seguimiento médico más estricto probablemente con análisis de sangre y pruebas radiológicas.

Pese a que Sáez es consciente del impacto emocional que supone el diagnóstico de un cáncer de páncreas en los pacientes, señala que en líneas generales acuden a quirófano “con más miedo del que deberían” e insiste en la necesidad de “ser positivos, ya que cada vez hay más investigación en materia de cáncer de páncreas y el diagnóstico es más precoz y el tratamiento más eficaz”. Precisamente porque ha sido uno de los tumores con menor incidencia, se ha estudiado menos pero esto está cambiando mucho. “La gente piensa que ningún cáncer de páncreas se cura, y no es cierto: algunos sí se curan. Si al paciente se le recomienda cirugía y el tumor tiene posibilidad de ser extirpado, siempre tiene mucho mejor pronóstico”, concluye la doctora Sáez.

 

Contenido elaborado por el equipo médico de Quirúrgica

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